lunes, 15 de julio de 2013

Hace "años" que no escribo. Tampoco me hacía mucha falta, puesto que él me hacía muy feliz: Marcos. Dejamos de hablar a principios de junio y ahora, lo echo tanto de menos. Ni siquiera lo conozco en persona, lo he visto eso si, pero no hemos hablado. Aún así, me tiene tan calada... Siempre he querido un chico diferente, que no vaya a lo que van todos, que me haga reir y me haga sentirme única. Me gusta hablar con tíos que me pican y me hunden para luego pedirme perdón de la forma más bonita. Soy masoca lo sé, pero soy así y no puedo remediarlo. Pues como os iba contando me dejó de hablar y sigue con la novia. Los he visto juntos un par de veces en fiestas y joder, he sentido una jodida punzada en el pecho que no me dejaba respirar. Me he dado cuenta que es él realmente del único que he estado enamorada o pillada hasta los huesos. Para yo reconocer delante de mis amigas incluso que me encanta, me tiene que gustar muchísimo. 
Mis amigas dicen que un día me decepcionará y dejará de gustarme. Ese es el problema, que me dejó de hablar porque estaba con la novia y eso me demostró aún más su lealtad, y de esa manera, siendo tal y como es nunca me decepcionará. Eso es lo triste, que como siga siendo tan él nunca me dejará de gustar. Y yo sigo sin saber que hacer. En serio, nunca he estado tan mal. He llegado incluso a leer nuestras conversaciones de principio a fin. Le echo de menos. Me daría igual que siguiera con la novia si me habla como antes. Tampoco tonteábamos mucho, no estaría haciendo nada malo. Lo necesito tanto. Me alegraba los días, me hacía reir. 
Ya solo respiro para poder seguir pensando en él. Voy a fiestas y pienso en encontrármelo, solo que no tengo los pantalones de plantarme al lado. Le quiero, me he dado cuenta de que le quiero. Nunca pensé que amar fuera tan jodido. 

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