viernes, 8 de marzo de 2013

Hace años que no escribo, lo sé, pero por un momento no necesitaba escribir, me sentía completamente bien conmigo misma. Estaba contenta por como me iba y era feliz. De hecho lo soy, o por lo menos eso creo. También he tenido muchos exámenes y tiempo para respirar como mucho. Hoy, tengo ganas de reflexionar, de hacer repaso de lo que he hecho en las últimas semanas. ¿Sabéis? Carlos ha empezado a pasar de mí, ya no me habla. Y yo, que aunque haya huido de él por miedo al qué pasará, estoy muy pillada, le dije que ya no se acordaba de mí. Y me contestó, fue taaaaan mono: "Que pasa mi amor?", pero yo ya no estaba, y le comenté que estaba dormida. No ha respondido, y paso de arrastrarme. Es raro que yo, haya sido la primera en hablarle a un chico, ya ha conseguido bastante conmigo. Nunca nadie lo había hecho. Es tan bueno conmigo, que ahora echo de menos que me diga lo bonita que soy y lo mucho que le rayo. Pero bueno, fue bonito mientras duró. Soy de las que en asuntos de chicos, deja pasar las cosas y no hace nada por remediarlas, simplemente porque me da miedo. Aunque en estos días no todo han sido cosas malas. Hoy, viernes, por fin, he terminado la penúltima semana de exámenes. Ya solo me queda la que viene. Y por ahora, me va bien. Mañana, tengo un partido de voleibol, y voy a pasar el día con el equipo. El voleibol juro que es lo único que me anima a seguir, el voleibol y las ganas que tengo de ir con mis amigas al cine y a la capital a comprar ropa cuantito que termine esta semana. Digamos que todo se resume en algo: Y yo, vuelvo a dejar que pases. Simplemente en esa frase. Yo, siempre dejando que todo pase. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario