jueves, 14 de febrero de 2013

Sinceramente, estos cinco días ya pasados, han sido los más estresantes de mi vida. Han sido tan emocionantes y agobiantes a la vez. Me he dado cuenta de tantas cosas. Sin duda, me lo he pasado muy muy bien. Por fin, he podido salir hasta la hora que me ha dado la gana, tanto el sábado de carnaval, como el domingo de cabalgata y el miércoles de viuda. Siento que por fin todo va bien. Que mis amigas salen y nos lo pasamos bien. Estoy tan a gusto viviendo mi vida ahora. La verdad, que lo único que me falta es que llegue el verano para mantener esta gran felicidad, aunque supongo que eso es prácticamente imposible. Es 14 de febrero, a parte de ser San Valentín, estamos en pleno invierno y la semana que viene, a pesar de que esta ha sido fiesta, hay exámenes y eso conlleva estudiar. Sin duda, me espera una buena. Hoy, sin embargo he cambiado de idea tan rápidamente con respecto a uno de mis chicos... Carlos. Me da pena ¿sabes? Está muy emocionado con conocerme y yo... Hoy, sí, paradójicamente hoy me he dado cuenta de que soy tan feliz soltera, disfrutando de mis amigas y mi familia, que no sé, de repente de he agobiado sin apenas tener nada con él. Son sentimientos y sensaciones propias de mi persona. Así que no le he dicho todavía nada de que no, no quiero conocerle, pero tampoco le estoy siguiendo tanto el rollo. Verás, no exactamente un rechazo lo que siento por él, pero es que quiere quedar conmigo ahí, a ciegas, sin saber nada el uno del otro y sí, a mí me gusta arriesgarme pero no sé, realmente no me apetece. Que si, me encantaría que viniera en fiestas, y me besara a la luz de la luna, pero eso no va a ocurrir. Y me ha propuesto venir la semana que viene, y he aceptado. Aunque supongo que en el último momento sacaré una excusa tonta de la manga. En serio, es el agobio de pensar que no le gustaré, que no estaremos bien. En definitiva, que soy demasiado cobarde como para quedar con él, pero tampoco quiero que piense que no me gusta. Estoy completamente rayada. Aunque hay algo que tengo claro, aunque aún no lo haya decidido: No voy a quedar. Se como soy y se que no soy capaz de hacerlo. Cambiando de tema, y concretamente de chico, Iván está muy perdido. Apenas lo veo, y realmente me da mucha pena pero se que es lo mejor. Porque verle tan solo me sirve para estar mas pillada por él. Tan solo vi su cara de lejos en una peña de carnaval mientras él cantaba y yo, muerta de vergüenza no pude entrar. Al final se lo liga una amiga mía antes que yo. Me dolería tanto... Y ya para terminar, hablar de Marcos. Sigue tan perfecto como siempre, sin cambiar de actitud ni de pectorales. Dios, como me pone. Pero sin duda, lo nuestro es más que imposible. Tiene novia, sus amigos son íntimos enemigos míos y ni siquiera nos hablamos ahora. Todavía no se que hago hablando de él. Quizás porque siempre por mucho que intentes evitarlo, hay una persona que es tu gran debilidad, de la cual siempre te acuerdas, y nunca, a pesar de que te esfuerces al máximo, podrás eliminar de tu mente y lo que es peor, de tus recuerdos y tu corazón, y la mía es él. Lo sé hace mucho tiempo. Es él. Marcos.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario